sábado, 14 de mayo de 2011

"La suelta"

Me acosté pensando que el vuelo del día siguiente sería uno más del curso. Nada más levantarme, fui directo a comprobar la meteorología ya que no había una buena previsión. Lo era. Por casualidad miré la programación por si había habido algún cambio de última ahora y así fue. Según la planificación me tocaba realizar el vuelo de suelta o primer solo. Me recorrió un escalofrío rápido por todo el cuerpo e hice la oportuna visita al cuarto de baño. No era para menos.

Llegué a Cuatro Vientos a las 08.25h. y el vuelo estaba previsto para las 09.15h. Entré en las oficinas y saqué la información meteorológica de última hora. Parecía que el tiempo me estaba echando una mano. Caminé por la plataforma con un compañero, lo que me relajó muchísimo.

Al llegar a Operaciones, el instructor me indicó que hiciera un pequeño routing (viaje) por los puntos que él me dio. No era de más de 30 minutos. Lo hice sin problemas y nos fuimos al avión. Él ya había realizado la Inspección Prevuelo. Así que en menos de 15 minutos ya estábamos con el motor en marcha y listos para rodar. Nos dieron número 5 para rodar, lo que nos hizo estar esperando casi 20 minutos hasta que nos pusimos en marcha hacia la cabecera de la pista 28.

XXX821: Estamos listos salida, XXX821
TWR: XXX821, autorizados a entrar y alinear pista 28.
XXX821: Autorizados a entrar y alinear pista 28.

Unos instantes después, ya alienados con la pista nos dieron autorización para despegar y abandonando el circuito de tráfico nos dirigimos al punto W. Abandonamos W y nos dirigimos a El Álamo manteniendo 3000 pies. Posterior a El Álamo nos dirigimos a Illescas para, finalmente, volar directos al punto S (punto de acceso al control de Cuatro Vientos). Durante el trayecto repasamos las emergencias y realizamos un vuelo lento.

Reconozco que este punto me encontraba bastante nervioso aunque dentro de los límites normales. 

Llegamos a S y nos incorporamos al circuito de Cuatro Vientos. Solicitamos un toma y despegue. Tras autorizarnos, realizamos la toma y volvimos a meter motor para despegar. El aterrizaje había sido un tanto duro ya que corté gases demasiado pronto. Despegamos y nos mantuvimos en circuito. Durante el trayecto, no se había mencionado ni una sola vez la palabra "suelta" o "volar solo". Cuando notifiqué que nos encontrábamos en Viento en Cola de la pista 28 nos autorizaron a aterrizar. De pronto escuché:

XXX821: Cuatro Vientos Torre, ¿sería posible detenernos en la puerta Bravo tras el aterrizaje para bajarme y darle la suelta al alumno?, XXX821
TWR: Sí, no hay ningún problema. Tras el aterrizaje diríjase a puerta Bravo para la suelta

Me quedé completamente helado... había llegado mi hora.

Aterricé y nos dirigimos por la calle de rodadura a la puerta Bravo. Al llegar, mi instructor se soltó el cinturón y se bajó del avión. - Mucha suerte, Pablo... realiza la prueba de motor y haz el mismo recorrido que acabamos de hacer pero no vayas a Illescas, desde El Álamo te vienes para acá directo- me dijo con una tranquilidad envidiable. Cerró la puerta y ahí estaba yo, sólo dentro del avión.

XXX821: Cuatro Vientos Rodadura, el XXX821 está listo para rodar a punto de espera de la pista 28 para realizar la prueba de motor.
GMC: XXX821, muy bien, pues autorizado a rodar a punto de espera de la pista 28. Llame listo salida.

Tras esto me puse en marcha al punto de espera. Realicé la prueba de motor y todo estaba perfecto. Me sentía raro, no nervioso. Todo me era tan familiar y rutinario que pensaba que nada podía fallar. Sentí miedo por rajarme en el último momento.

XXX821: Cuatro Vientos Rodadura, listo salida, XXX821.
GMC: XXX821, contacte con Cuatro Vientos Torre... mucha suerte y buen vuelo.
XXX821: Con Cuatro Vientos Torre, muchísimas gracias, XXX821.
...
XXX821: Cuatro Vientos Torre, buenos días de nuevo. Estoy listo salida, XXX821.
TWR: XXX821, autorizado a despegar pista 28. Viento calma. Suerte.
XXX821: Autorizado a despegar pista 28 y muchas gracias.

Cuando estaba alineado con la pista, ésta me pareció más grande de lo habitual. Resoplé y metí gases a fondo.

- Anemómetro vivo... 40 nudos... instrumentos en verde... (Comprobé las R.P.M... todo iba bien)... 55 nudos... rotación...

Al instante, el avión se estaba elevando. - Pablo, estás volando tú solo - me dije en voz alta.
Mantuve 60 nudos hasta alcanzar 500 pies sobre el terreno y bajé el morro del avión para acelerar hasta 70 nudos mientras subía como una bala (claro, el avión volaba con un cuerpo menos).

Ya, de camino a W, comprobé que todos los sistemas estaban bien. Llegando a W a 3000 pies contacté con Cuatro Vientos para despedirme y cambié con la frecuencia de escuelas.

Bueno, ahora tocaba disfrutar un poquito ya liberada la tensión del despegue y salida del control de Cuatro Vientos.



Notifiqué al resto de aeronaves mis intenciones de volar desde W hasta El Álamo a 3000 pies. Cuando me encontraba a la altura de la cárcel cruzando la A5, un tráfico notificó que se encontraba en la cárcel a mi misma altitud. Me puse inmediatamente a localizar el tráfico y no lo encontraba. Notifiqué que me encontraba en dicha posición y a la misma altitud. Empecé a ponerme algo nervioso. Miraba al exterior al mismo tiempo que comprobaba mi altímetro para no perder ni ganar altura. En cuestión de segundos, conseguí localizar el tráfico. ¡¡Uf!!, que alivio. Al poco tiempo ya me encontraba en El Álamo, un pueblo pegado al aeródromo de Casarrubios. En ese momento, salía un avión de ese mismo aeródromo directo a Cuatro Vientos, como yo. Yo le llevaba algo de ventaja, ya que estaban ascendiendo y yo ya iba a 3000 pies y con velocidad de crucero. Al poco ya estaba del C.C Xanadú. Notifiqué mi posición y al poco me despedí en la frecuencia para pasar con Cuatro Vientos.

video

Ya estaba llegando el final del viaje. Llevaba 20 minutos y parecía que acaba de salir. La Torre me invitó a incorporarme al circuito. Antes de incorporarme a Viento en Cola me autorizó a aterrizar en la pista 28. Era buena señal, eso significaba que tenía casi todo el aeropuerto para mi.
Ya estaba en Viento en Cola. Reduje potencia y puse la calefacción del carburador. A la altura de la cabecera de pista comencé a ensuciar el avión poniendo un punto de flap. Viré a Base donde puse otro punto de flap. - Vas muy bien, Pablo - me dije.

Tras virar a final, ya tenía la pista justo enfrente. Último punto de flap y velocidad a 60 nudos. Lo llevaba encarrilado. Ya estaba casi encima. Corté gases y comencé la recogida lentamente. Me quedé algo alto pero, sin problemas, conseguí posar el avión sobre la pista. ¡Conseguido!

El controlado me dijo que fuese directo al parking y que no llamara tras finalizar. Abrí la ventana del avión y saqué el codo como un dominguero camino de la playa.
A lo lejos, en la plataforma, veía a mi instructor esperándome. Me guió para aparcar el avión y, tras esto, me hizo la señal para apagar el motor. Así hice. Apagué todos los sistemas y me bajé del avión.

Estaba super feliz. Por mi, hubiese hecho un par de tomas más solo.

Rellené toda la documentación del vuelo y tras ser felicitado por varios instructores y alumnos me fui por la plataforma para volver a casa, pero esta vez como un piloto que ya había volado solo.

Aprovecho esta entrada para mandar un abrazo y dar las gracias a todas esas personas que han hecho esto posible: familia, amigos e instructores.

2 comentarios:

Nhoa London dijo...

He pasado por aquí de casaulidad buscando información sobre los cursos de Tcp :)
Awwww!! Qué envidia! Tuvo que ser una experiencia... yo aún no he hecho el curso, pero tengo unas ganas!!!
Un saludo!

the boss dijo...

hola, buen blog, tengo un blog de cazas de combate,

http://cazasdecombate.blogspot.com/

y era si quieres para intercambiar enlaces,
Para cualquier cosa ponme un comentario en mi blog, indicando tu pagina web.
Gracias y un Saludo.